Ahí va la mía:


Con mi primer morrilla estábamos en una casa donde una doña nos daba asilo nomas así de huevos. El punto es que la doña se salio y nos quedamos nosotros en una habitación al lado de la habitación del dueño de la casa las cuales no tenían puertas. Entonces ya estaba yo bien caliente, sin pantalones y con la verga de fuera, la morra pendeja no quería coger por el viejo de al lado y después de tanto negarse casi termino por desistir, pero después de estar rogando como pendejo la morra se encuero y en plena felación que me entra un dolor de estomago culerisimo a tal punto que me doblaba de dolor y pos total que no me la pude parchar esa vez.

Ya me dieron ganas de llorar por esa morra, voy a ver sus fotos.