El otro día decidí que era hora de hacer uso de mis buenos modales, por lo que desempolvé mi trajecito de primera comunión, me bañé (los sobacos) y me relamí el pelo con un puño de gel de linaza. Agarré rumbó a un restaurante pipiris nais y cuando llegué me dirigí a la señorita
Buenas tardes señor: ¿tiene reservación o lo están esperando?. A lo que indignado respondí: Ah…. ¿una fina persona como yo necesita hacer ese tipo de papeleo y pasar por esa clase de burocracia? Y avergonzada contestó: disculpe fino y distinguido caballero permítame llevarlo a su mesa. Dispense patroncito!
Me llevó a la mesa más rinconera y apestosa, rodeada de humo de cigarro. Enseguida se acercó el garçon: Buenas noches milord, ¿desea algo de tomar? A lo que contesté: ¿Qué me viste cara de adivino? No han tenido la cortesía de mostrarme la carta de bebidas. Y el garçon dijo: Disculpe milord, pero no contamos con carta de bebidas. Pero le puedo ofrecer un bueno vino tinto. Y le dije: este… no no, lo que pasa que vengo muy sediento mejor traeme agua mineral. El garçon preguntó: ¿San Pellegrino, Perrier, Lauquen?. Ya molestó le contesté: Te dije no quiero vino por el momento, traeme un Tehuacán, pero que esté bien frío. Fingió una tocecilla y se retiró.
Cuando me trajo el agua mineral le reclamé: ¡garçon!, pero que clase de lugar es este, no me han traído la carta, ¿qué estamos en una clase de cenaduría o qué?. Cof Cof.. disculpe milord, ahora mismo se la traigo. Y en eso que llega con tamaño pizarrón con rueditas! ¿Qué es esta clase de atrevimiento garçon?. Es la carta milord. En eso que me pongo a leerlo. Pollo al Grill $192. Corte de Sirloin $396. Churrasco $750. Y entonces que le digo: garçon, como puedes ver vengo sólo, quiero los platillos para una sola persona, no quiero los paquetes familiares. Entonces me dice: milord, son platillos individuales. Guuuuulpp. Además, la guarnición del plato era aparte. Verduras al vapor $109. Puré $98. ¿Está listo para ordenar milord, gusta una entrada?. Entonces, en veloz putiza que hago cuentas, recuerdo cuánto traiba en la bolsa y digo: Por supuesto garçon, traeme una Alcachof (sí, así sin la última “a” para que se oyera más finolis) a la leña, me traes después un Pollo al Grill. A sus órdenes milord.
Después de cómo 20 minutos de esperar impaciente, porque uno tiene que ser impaciente para aparentar ser importante, me llegaron los hijos de la chingada con un platito con agua y una rodaja de limón. Coño! ¿Y ahora qué hago?. Osea, se estaban mofando, porque si hubiera sido un platito con agua uno puede decir: sí, por supuesto, es para lavarse la punta de los dedos. Pero no, tenía una rodaja de limón. UNA RODAJA. Después de un momento llegué a la solución perfecta: ignorar el platito. De esta manera no podrían decir: ja! El pendejo se tomó el agua para lavarse la punta de los dedos; y tampoco podrían decir: ja! El pendejo se lavó la punta de los dedos con el aperitivo. Touché!
Acto seguido me trajeron la Alcachof. Tomé el tenedor, lo encajé y le pegué tremenda mordida. Aquello sabía como suela de zapato… y vieja! . Entonces el garçon se me acercó discretamente y me dijo: milord, se come la pulpa que está dentro de las hojas. Entonces, indignado repliqué: garçon ¿crees que soy un pelad? (omitiendo la “o” de al final, para que se escuchara pipirs nais) Por supuesto que sé cómo comer una alcachof, sencillamente estaba siendo humilde con ustedes los garçones. Pero dado la falta de cordialidad de tu parte no dudaré en utilizar mis más finos modales.
Pensé en dejar el plato, pero luego recordé que costaba $98 pesos. Una vez terminada la alcachof, se llevaron los cubiertos y me trajeron cubiertos limpios junto con el plato fuerte y con ellos un cuchillo todo chueco. A lo que reclamé: “¡Garçon!, ¿qué clase de atrevida mofa es esta? Me trajeron un cuchillo chueco! Una vez más se acercó discretamente y me dijo: milord, es el cuchillo para cortar carnes. Así que le respondí: Por supuesto que es de mi conocimiento, garçon, es sólo que un problema en el tendón de Aquiles me empantana utilizar ese tipo de cuchillos, por lo que me tengo que rebajar a utilizar los cuchillos chatos como del vips, pero por lo visto será mejor que mis impedimentos físicos no limiten mis buenos modales, deja este cuchillo.
Ps total que me terminé el pollo. Dejé $10 pesos por su mala actitud y me retiré.
Sólo Dios sabía lo que me esperaba esa noche. Terrible. Resulta que soy alérgico a la alcachof, y por la noche sentía el estómago reventar. Y luego recordé que en Internet había leído algo acerca de la combustión espontánea, por lo que me asusté y decidir expulsar todo el metano. Aquello parecía la batalla de Puebla, no estoy yo para contarlo ni ustedes para olerlo, pero la batalla se prolongó durante 1 hora. 1 hora de pedorrearse sin parar. Eso debería ser un nuevo record, no de Guiness, sino Olímpico señores.
Aquel sufrimiento continuó con una diarrea épica y con unas nauseas que es hora que no se me quitan. Lo peor es que tengo mucha hambre pero sólo veo comida y tengo ganas de vomitar.
Moraleja: vayan a los tacos de don Pepe, ahí ya saben a lo que le tiran.