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13-ene-2012 10:50
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Tengo una horrible infección en la garganta que me provoca tos seca, se siente como agujas que se clavan en el alma. (en la garganta, pendejo!)
Paso algo interesante en mi ciudad:
Alrededor de las 15:30 horas, policías estatales daban cumplimiento a una orden de reaprehensión, dictada por un juez de Primera Instancia, en contra de un mecánico que vive en el punto X de la ciudad. El individuo al notar la presencia de los polis tiene la brillante idea de actuar natural y correr como tonto a un río de aguas negras: se aventó e intentó fugarse, pero al parecer la caca le impedia avanzar. Los policias creyeron que seria buena idea mancharse también de caca, así que se metieron al río de aguas negras y detuvieron al mecánico, quien de manera valiente comenzó a gritar que lo estaban secuestrando.
Los vecinos escucharon los gritos del mecánico y decidieron ayudar dando aviso a la Marina, que ahora patrulla esta ciudad.
Al salir del punto X, la policía fue interceptada por personal del Ejército, a quienes explicaron que sólo cumplían con una orden de reaprehensión, la cual les mostraron, pero los del Ejército no creyeron nada y dijeron que habían recibido el reporte de un levantón o secuestro, así que tenían que ir todos al cuartel de policía para aclarar todo.
Ante esto, los policias llenos de caca aceleraron la patrulla y se disponían a ir a las oficinas del Ministerio Público, y comenzó una persecución en la que se intercambiaron disparos y pusieron a la sociedad en peligro. Dicha persecución terminó en el punto Z, como a 10 kilometros del punto X. Fue una buena persecución, con helicopteros y toda la cosa. Al final se aclaró que el mecánico (con troll face seguramente) fue el que inició todo al gritar que lo secuestraban.
La ineptitud de las fuerzas armadas y la falta de comunicación entre ellas, fueron lo único interesante en éste día tan gris.