Guía derovirulera para ser un ganador de subastas en el internetz
¿Comprar en internet? ¡Uy! ¡Qué melloooo! ¡Qué tal que un hackerz me contagia su sífilis informática, usurpa mi identidad, me vacía mis tarjetas me difama en internetz serobamiropainteriordemitendedero? ¡NOOOO! >__
Ok ok, estoy exagerando. Pero de hay gente que huye de las compras por internetz como de la peste bubónica, las hay. Ya no digamos de las subastas...
Serenos, morenos, comprar en internet no tiene por qué ser una pesadilla. Por el contrario, puede ser una experiencia chidita y emocionante.
1. Usa la auto-oferta. La auto-oferta (auto-bid) es una herramienta en los sitios de subasta mediante la cual fijas un límite máximo de dinero que estás dispuesto a ofertar por el chunche de tu interés, pero sin ofertarlo todo de una vez. Digamos que auto-ofertas 500 chuchos y empiezas a ganar la subasta (¡Yei!), que empezó en 300. Entonces, tú ya ofertaste esos $300 y si alguien ofrece una cantidad por encima de esa, tu auto-oferta automáticamente incrementará una cantidad superior a la de la oferta anterior inmediata.
Osea explícome: la oferta inicial de $300 (que ya estás ganando porque pusiste 500) sería superada por alguien que ofreciera $350, pero la auto-oferta añadirá otras 20 rondanitas de tu parte, por lo que en automático, con $370, tu seguirías ganando la subasta. Tu auto-oferta permanece oculta del resto de los ofertantes y seguirá poniéndole tantos morlacos como sean necesarios para que sigas a la cabeza de la subasta. Si alguien supera tu auto-oferta, entonces sí, no hay más que hacer. O le pones más, o te resignas a no tener ese chunche que querías.
Las ventajas de usar la auto-oferta son varia: no tienes que estar pegado a la subasta checándola todo el tiempo, te da una ventaja por sobre los demás ofertantes, quienes pueden desanimarse al ver que sus ofertas son superadas todo el tiempo y, en caso de que nadie supere el límite de tu auto-oferta, puedes ganar el artículo a un precio menor del que originalmente estabas dispuesto a pagar.
2. Monitorea la publicación. Cuando ofertas en una subasta, automáticamente recibirás notificaciones sobre el progreso de la misma: si ya le dieron en la torre a tu oferta, si ya mero se termina, etc. Sin embargo, no es necesario que ofertes para monitorear una subasta ya que las publicaciones por lo general tienen la opción de ser añadidas a una lista de favoritos (como en ML) o un Watch List (como en ebay).
Monitorear una subasta -o cualquier publicación de artículos que te interesen- es útil porque te da una idea del precio al que se venden así como de la demanda que puedan tener.
Y eso te puede ayudar para ser un:
3. Sniper. Los bid snipers son ofertantes que andan a las vivas, por lo regular monitorean las publicaciones y están dispuestos a ofertar en los últimos momentos de la subasta (a veces en los últimos minutos o segundos), pero no lo hacen antes para evitar carreras de ofertas, yo oferto más, tú ofertas otro poco, yo no me dejo y vuelvo a ofertar y me saludas a la tuya y etc.
Las guerras de ofertas pueden inflar el valor de un artículo por encima de lo que podríase pagar por él, y los francotiradores (snipers puesn) lo saben, por eso andan águila y actúan en el último minuto (a veces literalmente, a veces figuradamente). Esto deja sin posibilidad de reacción a los demás ofertantes, quienes al desconocer la oferta más alta en los últimos momentos de la subasta, ya no pueden ofrecer más y por tanto, no pueden ganarla. ¡Se les cuelan!
Hacerle al esnaiper es divertido -aunque más de uno lo considera hojaldra con los demás ofertantes- y es un método con el que puedes ganar una subasta a muy buen precio.
La forma en la que puedes evitar que los francotiradores te agarren de su puerquito es usando la auto-oferta.
4. Calando la subasta.
A veces los ofertantes hacen una oferta con un incremento pequeño sobre el precio que va ganando la subasta para cuál es la oferta máxima a vencer. Además de poder atinarle al límite máximo, sirve para notar qué tan activa anda la subasta y qué tan vivos andan los ofertantes, oséase, sabes en cuánto tiempo le dan la vuelta a la oferta -en el caso que cales y vayas ganando la subasta provisionalmente- puedes saber cuántos carnales quieren esa chunche que ya te hizo ojitos.
5. Coyotes. Son monitos que quieren que el vendedor termine la subasta a cambio de pagarle cantidad de dinero "por fuera" para que no les ganen el chunche. Por lo general quieren dar una cantidad ridícula (“no te ofendas, mai, pero te doy X”, donde X es una cantidad irrisoria) y su maléfica presencia se nota en las secciones de preguntas y respuestas. A veces sí ofrecen una cantidad en apariencia seria u ofrecen un artículo a cambio. Esto no está chido y aunque la mayoría de los vendedores -sobre todo en ML- los invitan a ofertar, no faltan aquellos que empiezan a ser seducidos.
Para desalentar las prácticas coyotescas basta preguntarle al vendedor si va a respetar el precio final de la subasta. Más vale un "¿se va en lo que quede?"...
6. Evita. Evita evita evita a los vendedores sin reputación o con mala reputación. Chécate los comentarios de otros compradores, sobre todo los negativos y los neutros. Los sitios te respaldarán de mejor manera en caso de cualquier disputa al comprarle a un compa con buena reputación.
Si el vendedor está en Chuyutitlán de las Tunas del otro lado del país y tiene pésima reputación, evita concretar la compra, ya que para cerrar el trato seguramente tendrás que depositar dinero en una cuenta bancaria y tendrás que esperar información sobre envíos, que puede no llegar...
De preferencia, busca concretar operaciones en tu misma ciudad pagando a contra entrega en un lugar público.
Esto sobre todo con vendedores de Mercado Libre, con Ebayers nunca he tenido una bronca.
7. Ponte serio. Comprar en subastas en internetz es cosa seria. Hay que ser gente y ofertar sólo si estás dispuesto a comprar el chunche, de otra forma mejor ni entrarle.
Toma en cuenta que si el ganador de la subasta tiene un accidente, nada más andaba viendo a ver si ganaba, si se le muere la abuelita y entonces mejor oferta en la subasta del féretro y ya no cierra el trato, el vendedor tiene la opción de ofrecerle el chunche al segundo mejor postor.
Osea de que si pusiste la segunda oferta más guapa y el ganador dice que dice su mamá que siempre no, entonces el vendedor seguramente te ofrecerá el trato a tí, a tí y a tu oferta.
Es raro, pero pasa.
8. Infórmate. A’i les va el sobadísimo vox populi: Información es poder. Pues sí, monitorear publicaciones, buscar en sitios especializados, comparar en varios sitios de subastas/compras por internet, averiguar en tiendas establecidas, preguntarle al feis, a chuirer, a la tía al sobrino a tu amá a tu apá a la abuelita de Batman, te puede dar más información sobre precios y conveniencia del artículo que te interesa. Entre más información tengas, mejores decisiones, y ofertas, puedes tomar.
Hayestá. No digo que no haya riesgos, pero hay maneras de evitar que lo bailen a uno. El respaldo que los sitios ofrecen para sus compradores y vendedores depende las calificaciones de operaciones previas, de ahí que se pida seriedad a la hora de calificar una transacción. Es una de las bases de la confianza.
Así que, no le saques, mejor ponte trucha y éntrale a las subastas. Me cae que te vas a divertir.
Les quiere,
deróvilus